La joven cantante y violoncelista de Ronda publica su segundo álbum con un sonido “más pop, más de banda real” y con la canción La lluvia como primer single
Biografía
Los tejados donde fuimos más que amigos
El 15 de septiembre se publica Los tejados donde fuimos más que amigos, el segundo álbum de María Villalón. “Es un disco diferente porque buscaba una evolución”, dice María. “Quería algo distinto, un sonido más pop, un ambiente más de banda, con músicos tocando, menos programado, más real. Estoy contenta porque lo hemos conseguido”.
El álbum se lanza con la canción La lluvia como primer single. Compuesta por Carlos Matari, es un magnífico ejemplo de pop-rock urbano, una canción en medio tiempo con una letra estupendamente construída y una melodía dulce y suave que se queda a la primera, defendida por la voz de María Villalón, que siempre es una garantía. “Se nota que hemos dedicado mucho tiempo al disco”, dice la artista. “Llevo más de un año trabajando en las canciones, hablando con los compositores, grabando maquetas con mi voz para conseguir lo que queríamos. Y este trabajo se refleja en canciones como La lluvia”.
Es el primer single del nuevo álbum de esta malagueña nacida en Ronda que a sus 20 años acumula una experiencia muy poco habitual para su edad. Producido por Xasqui y Toni Ten, en Los tejados donde fuimos más que amigos hay canciones de Georgina León (En lo lejos que te vas, El cordón de mi ombligo, Fíate de mí), Miguel Linde (Pedazos de soledad, Nueve soles, Cansada de girar, Esta cruz), Pedro Andrea (Por los dos), Lucía Caramés (Coge aire) y Elisa Toffoli, cuya canción Gli ostalcoli del cuore canta María Villalón en italiano.Elisa Toffoli es una cantautora italiana con una de las voces más bellas de ese país desde la aparición de su primer disco en 1997. Su canción Gli ostalcoli del cuore fue nº1 en Italia en 2006 y vendió más de 500.000 ejemplares.
María ha estado encima de todo el proceso de producción del álbum. “He estado en contacto permanente con los productores del disco meses antes de empezar a grabarlo. Lograron captar mi idea y me enviaban los arreglos, los comentábamos y seguíamos adelante”, continúa María. “Mi involucración ha sido mucho mayor que en el disco anterior porque es lo que me gusta, ver como las las canciones crecen poco a poco”.
Los tejados donde fuimos más que amigos muestra la enorme ductilidad de la voz de María Villalón, capaz de moverse con solvencia en los diferentes terrenos del pop, algunos con evidentes influencias anglosajonas, otros con cierto aire sureño, mezclando energía y suavidad, todos desarrollados con gran elegancia y una excelente producción. “Este segundo disco es fundamental”, dice la cantante. “Hay que definirse, evolucionar, superarse musicalmente... y esperar que guste al público”.
Estudiante de violoncello (instrumento que toca en cinco canciones del álbum) y con una voz privilegiada, capaz de sumergirse en diferentes mundos y estilos, hacerlos propios y salir airosa con poderío, María Villalón convence con una personalidad diferente porque no sólo engancha su voz. También engancha su capacidad para adecuarla a una canción, envolverla y convertirla en algo con luz propia. La lluvia es la demostración de hasta donde puede llegar una voz con raíz popular junto a una capacidad interpretativa con calado, segura, certera. Seguir a la voz de María en su nuevo disco es como caminar por terrenos imprevisibles, donde hay sorpresas que se suceden con naturalidad. “Quiero hacerme un hueco en el pop español y he trabajado duro para conseguirlo”, termina María. “Espero con ganas el momento de presentarlo en directo con mi banda porque es lo más bonito, lo más importante. Que la gente me vea en estado puro”.